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El viaje del ajo: Las Pedroñeras

Cuenca

El tipo autóctono de ajo “Morado de Las Pedroñeras" (perteneciente a la variedad "Morado de Cuenca") es una variedad adaptada a unas particulares condiciones climáticas y de suelo de una zona ...
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56km
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San Clemente
14.9km
La Alberca de Záncara
18.4km
Las Pedroñeras-Indicación Geográfica Protegida
0.6km
Las Pedroñeras-Colección-Museo del Labrador
21.1km
Mota del Cuervo

El tipo autóctono de ajo “Morado de Las Pedroñeras" (perteneciente a la variedad "Morado de Cuenca") es una variedad adaptada a unas particulares condiciones climáticas y de suelo de una zona geográfica concreta y, por ello, es preservado por la figura de la Indicación Geográfica Protegida.

 

En dicha zona, es en la localidad de Las Pedroñeras donde tiene su centro principal de producción, aunque el área abarca otras poblaciones: La Alberca de Záncara, Mota del Cuervo, El Provencio, Santa Mª del Campo Rus y San Clemente. En total, la zona de producción, manipulación y envasado protegida por la Indicación Geográfica incluye 227 localidades pertenecientes a las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.

 

Siguiendo los principales lugares del cultivo del ajo, en apenas 50 km de recorrido, podemos realizar un interesante viaje gastronómico: el viaje del ajo.

 

San Clemente es Renacimiento, la Joya del Renacimiento Manchego. Durante el siglo XVI, la riqueza y extensión de estas tierras fue atrayendo a multitud de nobles, hidalgos, campesinos y religiosos. Fijan su asiento en San Clemente, en casas de artísticas portadas, rematadas por sus escudos de armas, las principales familias hidalgas de la comarca. Multitud de casas-palacio, edificios civiles y religiosos dan muestra de este legado.

 

La plaza es el centro neurálgico y un hermoso resumen de lo que vamos a encontrar: la antigua Casa Consistorial, el Pósito, la iglesia de Santiago Apóstol, el Convento de las Trinitarias, la antigua Cárcel de la Santa Inquisición y el Arco Romano.

 

San Clemente bien merece un viaje de un día para él solo.

 

La Alberca de Záncara es una villa manchega de gran sabor tradicional. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XVI, aúna el estilo gótico tardío y de transición al renacimiento. El viajero podrá admirar el estilo herreriano de su portada principal, con un frontón triangular decorado con bolas y pináculos. Entre sus muros llaman la atención sus cuatro capillas laterales de estilo renacentista y su retablo mayor, de madera policromada, compuesto por cinco cuerpos y doble orden. Y bajo la Torre, realizada en 1580 por Juan de Zaldívar, se encuentra el baptisterio con una bonita pila bautismal en piedra. Sobre la antigua ermita de Santa Ana (siglo XIII) se construyó el convento de Santa Ana, de estilo barroco, perteneciente a la orden de las Carmelitas Descalzas. Conserva su iglesia, de una sola nave y planta de cruz latina coronada por una bóveda de cañón, y varios retablos dorados, todos ellos barrocos. En la Capilla de la Santa Cruz se guarda la patrona del pueblo: la Santa Cruz. Un relicario en forma de cruz desnuda fechado en 1754. También posee una bella talla del Nazareno, muy venerado en el pueblo, de origen italiano que data del siglo XVIII.

 

La Alberca es el centro productor de un queso manchego de prestigio internacional.

 

Conocida como capital del ajo, Las Pedroñeras es uno de los mayores productores de la UE con una producción de más de 60 millones de kilos anuales.

 

La plantación de los dientes se realiza desde primeros de diciem­bre hasta mediados de enero. La recolección del "Ajo Morado de Las Pedroñe­ras" comienza a finales de junio y termina en el mes de julio. Sólo en contadas ocasiones se prolongará hasta los primeros días de agosto. Todos los años, el último fin de semana de julio, se celebra la Feria Internacional del Ajo de Las Pedroñeras, la fecha ideal para su visita.

 

El pueblo mantiene el sabor en sus calles de la arquitectura popular manchega. El casco antiguo lo protagoniza el conjunto de la plaza, de ella emana el centro de la almendra que le da forma, en su interior y su entorno se agrupan buena parte de los edificios significativos de la ciudad.

 

Las casas-palacio y solariegas, muy bien cuidadas, se distribuyen por doquier y engalanan las calles de portadas y blasones, arcos y columnas, entablamentos y bóvedas… Prueba de todo ello lo encontramos en la casa-palacio de los Molina, la Casa Mendizabal, la Casa Curato, la de la Condesa, la de los Zapata.

 

Las representaciones religiosas están sustentadas en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, la más importante, de estilo gótico renacentista del siglo XVI. Pero de gran interés dentro de esta categoría de culto cristiano es la Residencia de los Jesuitas o las ermitas del Santo sepulcro, de San Julián y la Ermita del Cristo.

 

La Colección-Museo del Labrador de Las Pedroñeras está dedicada a la etnología. Recoge objetos de labranza de la comarca. Tiene arados, vasijas, azadas, arreos o vestuario. Es un museo con casi 400 objetos tradicionales, no sólo de herramientas de trabajo en el campo.

 

Finalmente, Mota del Cuervo, que destaca por una pequeña serrezuela –el balcón de La Mancha– en la que se alzan siete espectaculares molinos de viento, emblema de estas tierras e icono del universo cervantino.

 

Tres de los molinos son visitables; en el molino de El Gigante está la Oficina de Información Turística.

 

En las construcciones civiles destacan el Hospital de los Pobres, referente del Camino y de factura del siglo XVI. La plaza del Mercado o del Coso, del siglo XV, que destaca por su ambivalencia de comercio y sede taurina de la localidad. La Tercia, de función fiscal, data también del siglo XV. El Ayuntamiento se aloja en el antiguo convento de los franciscanos. Sus múltiples casonas señoriales dan muestra de la actividad y la importancia secular del lugar, como la casa de los Condes de Campillo.

 

En la arquitectura religiosa destaca el convento de los Trinitarios, la iglesia de San Miguel o las ermitas de Santa Ana, Nuestra Señora del Valle o de Manjavacas.

 

Dentro de la arquitectura industrial el barrio de las cantarerías refleja la actividad y la tradición alfarera, que es uno de los atractivos de la villa. El Pozo de las Nieves, bien conservado en las afueras del pueblo.

 

En Mota del Cuervo, las lagunas Manjavacas, Sánchez Gómez y la Dehesilla forman la Reserva Natural Complejo Lagunar de Manjavacas, uno de los humedales más importante de la región ya que acoge durante todo el año numerosas concentraciones de aves.

 

En los meses de invierno cuenta con miles de ejemplares de anátidas como el pato cuchara, pato colorado, ánade real, ánade rabudo y porrón común. En primavera, el mayor espectáculo del humedal lo constituye la colonia formada por centenares de parejas de flamenco, concentrándose a veces más de 2.000 ejemplares. También es común en esa época ver grandes colonias de zampullines cuellinegros, fumareles cariblancos, gaviotas reidoras, pagazas piconegras, cigüeñuelas y avocetas.

Recomendaciones para el viaje

GP AJO MORADO DE

LAS PEDROÑERAS

Plaza Arrabal del Coso, s/n

16660 Las Pedroñeras -

Cuenca

Tl 967 139 333

Oficinas de turismo
Oficina de Turismo de Mota del Cuervo
Sierra de los Molinos, s/n
16630 Mota del Cuervo
967 180 619
Oficina de Turismo de San Clemente
Plaza Mayor, s/n.
16600 San Clemente
969 301 200
Información adicional

www.igpajomorado.es

http://www.laspedroneras.es

www.motadelcuervo.es/

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